Aunque vivió en extrema soledad, el aporte de Peirce
al mundo del pensamiento lo hace un intelectual solidario
con la humanidad.

Un sabio letra a letra

La obra de Charles Sanders Peirce encarna uno de los pensamientos más completos y acabados para entender el universo intelectual contemporáneo. Este autor inagotable cuenta en la UN con un espacio propio para los seguidores de su herencia.

Según la Real Academia Española de la Lengua la palabra “acervo” designa un “conjunto de bienes, especialmente de carácter cultural, que pertenecen a una colectividad”. No podría definirse mejor la filosofía del Acervo Peirceano, un amable espacio que conforta a los discípulos del pensador norteamericano Charles Sanders Peirce (1839-1914), que brinda acceso a las cien mil páginas que escribió a lo largo de su vida, sin contar una buena parte de la bibliografía sobre su obra.

El gestor de esta idea fue el profesor Fernando Zalamea, del Departamento de Matemáticas de la Universidad Nacional, quien luego de reunir todos los escritos disponibles de Peirce, dado su especial interés en la lógica peirceana y en las construcciones matemáticas del norteamericano -como los gráficos existenciales y el continuo peirceano- decidió donar su colección a la Universidad; en contraprestación recibió un espacio para organizar el Acervo en el tercer piso del Edificio de Posgrados de Ciencias Humanas.

El lugar cuenta con una biblioteca que agrupa los cerca de 50 libros del autor, además de 100 volúmenes de bibliografía sobre su obra en inglés, francés, italiano y español; entre ellos se incluye una colección completa de Transactions of the Charles S. Peirce Society, una revista especializada que se edita desde 1960. El Acervo posee también un visor que permite leer e imprimir el material inédito que se encuentra microfilmado (algo más de 80 mil páginas) cuyos originales se conservan en la Universidad de Harvard. Esto lo hace, probablemente, la colección más completa que sobre el norteamericano se halle en América Latina, como afirma Roberto Perry, docente del Departamento de Lingüística y conocedor de su obra.

Las facilidades para la conexión en red permiten a los peirceanos colombianos intercambiar trabajos y estudios con los de otras latitudes. De hecho, ha sido particularmente útil el intercambio con el Grupo de Estudios Peirceanos de la Universidad de Navarra, coordinado por el profesor Jaime Nubiola quien, en compañía de Zalamea, ha escrito una detallada visión de conjunto sobre lo que Peirce dijo sobre España y lo que el mundo hispánico ha dicho sobre Peirce (Peirce y el mundo hispánico, Eunsa, publicación programada para finales de 2006).

¿Por qué Peirce?

“En los albores del siglo XX, este polígrafo asombroso se adelantó a su tiempo con un pensamiento profundamente transdisciplinar, que un siglo después es muy útil para el estudio de las transferencias y obstrucciones del conocimiento entre una disciplina y otra”, señala el profesor Zalamea. A su vez, el amplio horizonte intelectual de su obra -que abarca semiótica, lógica, fenomenología, metafísica, historia y clasificación de las ciencias, amén de su formación en química y de sus extensos trabajos trazando mediciones geodésicas- lo hacen, en palabras del filósofo austríaco Karl Popper, “El Leibniz de América”.

Tal aserción la refiere el profesor Perry cuando comenta que Peirce fue “un hombre del renacimiento en el siglo XIX” o, lo que es lo mismo, un pensador que logró condensar en su obra los saberes de su época y proyectarla en el tiempo, al estilo de Leonardo Da Vinci. Así lo han reconocido otros eminentes pensadores como el alemán Kart Otto Appel, quien lo definió como “corrector de Kant”, algo que poco agrada a ciertos filósofos alemanes.

Fundador de la lógica de relaciones, de la semiótica y de la pragmática modernas, en filosofía es reconocido como el padre del pragmatismo, aunque el profesor Zalamea comenta que una de sus riquezas consiste en romper con las clasificaciones rígidas y los encasillamientos. “El trabajo de Peirce va más allá de la definición básica de pragmatismo como una corriente que se atiene a los hechos contrastables en lo actual. Además extiende su investigación a un espectro amplio de contextos posibles y es capaz de cubrir con rigor tanto las ciencias como las humanidades, lo que le brinda a su pensamiento un interés muy actual”.

Uno, dos, tres

El pensamiento triádico de Peirce es revelado particularmente en la propuesta de las tres categorías que descubre en la naturaleza y en la manera como la miramos, por consiguiente tanto ontológicas como epistemológicas, y que han sido definidas por él como primeridad, segundidad y terceridad.

Éstas y el concepto de abducción, que según Zalamea podría sintetizarse como “un método de control en la creación de hipótesis”, son otros aportes claves del pensamiento peirceano a la comprensión del mundo. Trabajos desarrollados por un hombre que vivió en “extrema soledad y aislamiento”, como refiere Perry, y cuya obra recién empezó a ser estudiada sistemáticamente en la década del ochenta. “Incluso en Estados Unidos fue el autor ruso, Roman Jakobson, quien en 1966 en su artículo La búsqueda de la esencia del lenguaje mostró toda la importancia de Peirce para los lingüistas”, complementa Perry.

En consecuencia, la comunidad de peirceanos en el país, aunque va en aumento, no es muy abundante; y puede considerarse que una veintena de estudiosos colombianos han escrito libros, artículos o tesis sobre temas peirceanos. Prueba de ello es el incremento de las visitas al Acervo por parte de estudiantes y profesores, quienes van en busca del valioso material que prácticamente sólo es localizable en este lugar. Así, Jairo Ordoñez, egresado de la carrera de Ingeniería de Sistemas, encontró en uno de los artículos del sabio las claves para clarificar su tesis de maestría.

En el blog del Acervo: www. zalamea sigma.com/AcervoPeirce es posible constatar las múltiples inquietudes que se tejen alrededor de este legado, con síntesis de los trabajos que se adelantan sobre su obra y estudios y análisis sobre el gran pensador. Una comunidad académica estructurada por la obra de un hombre inspirado en el infinito horizonte del saber.

yacastellanosc@unal.edu.co